TEORÍA DE LAS LIMITACIONES

No cabe ninguna duda de que todo lo que realizamos a diario, tanto en nuestra vida personal como profesional, es un proceso y dentro de éste, tenemos distintos subprocesos, más o menos amplios, pero que forman un todo y que conforman nuestra actividad. En estos días he vuelto a releer un libro que durante la carrera te recomiendan estudiar, pero que con el poco tiempo que nos queda después del dedicado al estudio, no le sacamos todo el provecho que deberíamos. El libro en cuestión es LA META. UN PROCESO DE MEJORA CONTINUA de Eliyahu Goldratt.

Cierto es que durante la primera lectura, siendo estudiante, pasó sin pena ni gloria por mis manos, pero posiblemente después de tantos años dedicado profesionalmente a la distribución y al mundo de la logística, ahora lo tengo como libro de cabecera y le he sacado un provecho inimaginable. No por el libro en sí, sino por la teoría que Goldratt intenta explicar a través de él. Además es muy ameno por la manera en que nos explica su teoría. Utiliza la mayeutica socrática. No sé si recordáis cuando estudiábamos historia de la FILOSOFÍA, cómo era el método de enseñanza de Sócrates, él iba planteando cuestiones a su pupilo y éste respondiendo a esas preguntas, bien conducidas por el maestro, él sólo era el que llegaba a las conclusiones y respuestas a los problemas. Pues así desarrolla su libro Goldratt.

En LA META, Goldratt pone entre la espada y la pared a un director de fábrica, poco rentable y con pérdidas, para que la haga productiva y viable en tres meses, de lo contrario se cerrará. Además el protagonista tiene la complicación no sólo profesional sino que en su vida personal también parece irle todo mal como consecuencia del trabajo.

Todos nosotros, de alguna u otra forma, nos hemos encontrado gestionando parte de una empresa o unidad de negocio más o menos independiente del resto y nos hemos tenido que enfrentar con situaciones en las que más parece que el enemigo o competencia está en la misma empresa que en el exterior. Muchas veces actuamos como si otros departamentos de nuestra propia empresa fueran nuestros enemigos o tuviésemos que luchar contra ellos para la consecución de nuestros objetivos. Sin duda, cada departamento tiene sus propios objetivos y los intentan conseguir con uñas y dientes, pero una cosa es, una batalla entre «caballeros» y sabiendo que todos vamos en el mismo barco y otra una guerra fraticida en la que intento machacar a mi compañero porque creo que me perjudica en mi fin.

Cuánta razón tiene la frase » NUESTRO EQUIPO ES TAN BUENO, COMO EL PEOR DE SUS INTEGRANTES». Pués con esta frase se puede definir muy bien cuál es la teoría que Goldratt desarrolla. LA TEORÍA DE LAS LIMITACIONES O DE LAS RESTRICCIONES (TOC – Theory of Constraints) es en definitiva una filosofía de gestión empresarial, una manera de pensar cómo gestionar una empresa o una unidad de negocio, un departamento o incluso mi pequeña tienda; una manera distinta y racional de cómo debemos planificar nuestra actividad, tiempo y esfuerzo para conseguir optimizar nuestro proceso productivo o nuestra gestión teniendo en cuenta cuál es nuestra realidad, cuáles son nuestros problemas, …, en definitiva nuestras limitaciones o restricciones.

Cuando planificamos nuestro trabajo, siempre intentamos organizar todos los procesos para que funcionen perfectamente, como si de un reloj se tratara, ya que el hecho de que en su maquinaria uno de los engranajes falle, los siguientes se verían afectados. Si un departamento falla, los siguientes que están a expensas de sus resultados, se verán perjudicados o ralentizados. Si yo «gerente de supermercado», planifico mi actividad en función, no sólo de mi perfil de ventas, sino también en función del funcionamiento de otros departamentos de mi empresa con los cuales interactúo con mucha intensidad, una limitación que afecte a ese departamento me puede provocar un perjuicio a mí. Si planifico horas de reposición en un intervalo de horas, para reponer la mercancía y el camión llega tarde porque hay un problema en el departamento de expediciones, estaré malgastando recursos; si planifico horas de caja en un intervalo horario en el que la afluencia de público es escasa, estaré infrautilizando recursos que seguramente me vendrán muy bien en otros intervalos horarios o en otro momento, si tengo una fantástica linea de producción pero un equipo comercial que no funciona correctamente, mi almacén y mi producción se verán perjudicados, además de mis ingresos.

Todo ésto nos suena mucho a todos los que nos dedicamos a analizar, planificar, ejecutar y controlar ya que es el pan nuestro de cada día. Es muy importante detectar e identificar esos “cuello de botella” y actuar sobre ellos, ya que son verdaderos puntos críticos para nuestra actividad de gestión. Evidentemente tenemos limitaciones de muchos tipos, sobre las que podremos actuar favorablemente (por ejemplo un departamento nuestro presenta debilidades en su gestión) y otras sobre las que no podremos actuar y a las cuales nos tendremos que adaptar (por ejemplo restricciones legales).

Tal y como plantea Goldratt, los pasos serían los siguientes:

1. Identificar nuestras restricciones
2. Decidir cómo vamos a explotarlas o gestionarlas
3. Subordinar las demás actividades a nuestra limitación
4. Intentar superar dicha limitación para elevar nuestra capacidad global

Como podéis apreciar son pasos lógicos y racionales a la hora de desarrollar nuestra actividad profesional, como en todo proceso debemos siempre atar todos los cabos que se nos pueden quedar sueltos y jamás dejar nada al azar, profesionalmente hablando. Siempre intentad tener todo pensado y planificado para poder gestionar posibles desviaciones que nos puedan surgir; sólo así podremos establecer medidas y mecanismos que nos permitan arreglar o subsanar esas divergencias. Sin más recibid un cordial saludo. AESPINARA. CUENTACONMARKETING.COM.

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